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Artículo:  Ferrán Adriá
Libro:  ESP COMO FUNCIONA EL BULLI
Autor:  ADRIA, FERRAN
Medio:  Revista Gente
Fecha:  08/11/2011

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Ferrán Adriá

 

o le gusta que le digan "chef": ruega que lo llamen "cocinero". A los 49, el creador del legendario restaurante El Bulli -en la Cala Montjoi, en Roses, Gerona, plena Costa Brava catalana- es un caso extraño. Sin ningún antecedente ni una pasión definida por los ruegos, a los 21, Ferran Adriá abandonó sus estudios en la Universidad de Ciencias Empresariales para trabajar como lavaplatos y a los 28 ya era dueño de El Bulli. Hoy está aquí, con GENTE y en Buenos Aires, adonde llegó como embajador de Telefónica en la gira internacional Juntos para transformar. -Sin más diploma que su creatividad usted, Ferran, tiene tantos títulos ganados desde su cocina que... ¡necesitaríamos todo un día para presentarlo! -Bueno, bueno, no sé si tantos... -Doctor Honoris Causa en las Universidades deAberdeen (Escocia), Valencia y Barcelona; en la Universidad Camilo José Cla de Madrid existe la cátedra Ferran Adriá; fue elegido por la revista Time como una de las cien personalidades más influyentes; El Bulli ha sido distinguido con las 3 estrellas de la Guía Michelin y encabezó la lista The SMlegrino World's 50 Best Restaurants por cuatro años consecutivos... -No sé si El Bulli ha sido el mejor... Sí podemos decir que ha sido un sitio inspirador; ahora, el mejor... no sé... -¿Ypor qué cuando se habla de El Bulli se lo describe como el templo de la cocina mundial? -Porque es un mito en sí. Pero El Bulli no es sólo Adriá. Como no soy un falso modesto, entiendo que lo que he hecho está muy bien, pero creo que El Bulli está por encima de todo y de todos. -En España lo ponen a la altura de genios como Dalí, Picasso o Gandí, pero teniendo en cuenta su amor por el Barca, si quiere lo llamamos "elMessi de la cocina". -Pues es un honor, porque son todas personas que admiro y ¡vamos que me gusta mucho el fútbol! Lo que ha pasado alrededor mío y de El Bulli es anormal. Es la primera vez que le han dado a un cocinero un Honoris Causa. Yo soy del Barga y tampoco es normal lo que pasa con Messi; tene mos devoción por él, porque une su talento indiscutible con su personalidad maravillosa. Me encanta que sea un chico normal, con una familia normal. Si usted no hubiera seguido su profesión, ¿sería futbolista? -A ver... Si no hubiera sido cocinero... ¡me habría gustado ser multimillonario! (risas) -¿Y no lo es? -¡Noooo! No me interesa serlo, ni mucho menos. Pero... Si fuera multimillonario tendría un equipo y jugaría cuando quisiera, jajajá. Yo jugaba fútbol, pero era uno más. Como Xavi, en el mediocampo. Pero me di cuenta de que, como máximo, podía llegar a la segunda división, y en- A clase COn FertSn. En el auditorio del Four Seasons, Adria dio una Telefónica. Allí se explayo sobre su receta mas famosa: pasión + creatividad 
-¿Por qué? ¿Cuál era su expectativa? -Yo quería ser como Johan Cruyff. Era mi ídolo, y lo conocí gracias a El Bulli. Ha venido varias veces a comer, y te voy a confesar que es la única persona a la que le he pedido un autógrafo en mi vida. -¿La primera vez que cocinó para él se puso nervioso? -¡Claro! Porque lo peor que te puede pasar es que a alguien a quien tú admiras no le guste lo que haces. ¡Por suerte, le gustó! En el verano de 1983, Adriá estaba en el servicio militar en la Armada de Cartagena. Era el cocinero del Almirante cuando aceptó la propuesta de otro soldado para ingresar a El Bulli, un restaurante que ya tenía una estrella Michelin pero del que nunca había oído hablar. Un año después, ya era el jefe de cocina, y en 1990, su dueño. Autodidacta y obsesivo del trabajo, fue hasta 1987 un chef de la nouvelle cuisine, pero después de escuchar decir a Jacques Maximin -el cocinero francés dueño del restaurante Chantecler, de Nizaque "creatividades no copiar", se decidió a crear. Investigó e innovó con recetas propias, rompiendo esquemas al combinar lo dulce y lo salado, lo frío y lo caliente, lo duro y lo blando, lo crudo y lo cocido. Inventó la cocina de la deconstrucción, transformando las texturas de los ingredientes, así como su forma y temperatura. Introdujo además la técnica del nitrógeno líquido, que hasta 2002 no se utilizaba en la alta cocina. Creó espumas, granizados y su célebre esferización. El Bulli se llenó de platos inesperados: allí donde parece haber un tallarín, en realidad hay un spaghetti de gelatina de queso; en vez de la tradicional sopa de letras, en el universo Adriá cada letra es una sopa, y una tortilla de papas reconstruida se come con cuchara. -¿Quién le enseñó a cocinar? -¡Qué pregunta! No me la han hecho nunca, en serio. -¿No fue su mamá en su casa? -¡No, no, no! Mi mamá cocinaba muy bien, pero a mí no me interesaba para nada aprender. -Poco a poco, y sobre todo...¡porque me llegó la pasión por comer! Para ser cocinero te tiene que gustar mucho mis comer que cocinar. Con mis platos yo procuro que la gente sienta lo que me gustaría sentir a mí. -¿Le gusta ir a comer afuera? -¡Hombre, para mí es el lujo más grande que me puedo dar! Ir a comer una pizza viendo un partido de fútbol. -¿Cuál es su comida preferida? -¡Me gusta todo, depende de la ocasión! En 2003 estuve en la Argentina con mi mujer, Isabel. Fuimos a las Cataratas del Iguazú, a Puerto Madryn y a El Calafate, y pasamos las vacaciones más bonitas de nuestras vidas. Por conocer lugares únicos y por saborear un buen bife de chorizo. También me gustan los mariscos y la tortilla a la española. Si voy a un lugar moderno, la como desestructurada, y si estoy en casa, como la hacía mi abuela. En la primera de las cuatro charlas que Adriá ofreció en Buenos Aires, Ramón Ponce Gil, director de Comunicación e Imagen Corporativa de Telefónica, dejó en claro por qué eligieron a un cocinero como embajador: "Tanto a Adriá como a nosotros nos mueven la innovación y la transformación. El, desde un restaurante de quince mesas, concretó una revolución en la gastronomía, y Telefónica pasó de ser una compañía de servicios telefónicos a una empresa líder en tecnología.
Tenemos ese mismo ADN que es reinventarnos constantemente y crear tendencia". -Adriá, hace apenas tres meses que El Bulli cerró sus puertas y ya se percibe la expectativa por su
reapertura, en septiembre de 2014, como Fundación. -¡Increíble! Mira, yo anuncié el cierre el 26 de enero de 2010, y al día siguiente el Financial Times especulaba que se debía a la crisis española y que yo estaba arruinado. La realidad es que estamos trabajando para hacer el mejor laboratorio creativo, con un espacio de brainstorming... para ver&
 
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