Dios no nos creó y lo hizo todo para luego dejarnos a la suerte. Dios está con nosotros cada día de nuestras
vidas. ¿Lo vemos? ¿Lo experimentamos? ¿Discernimos su presencia? A través de los Salmos en cada capítulo
de este libro, Bernardo Stamateas trae a tu atención la presencia de Dios en tu vida diaria, en todas sus
expresiones de acuerdo con tus necesidades: como guía, en actos de bondad, como maestro cuando debes
aprender algo, como fuente de provisión, consuelo, paz, gracia, y hasta en aquellos milagros cotidianos que
no puedes explicar. Lo sabe todo sobre ti, te consuela y aclara tus confusiones. ¡Aprende a ver al Dios que
siempre está ahí!